lunes, 26 de diciembre de 2016

Mensaje del Papa Francisco al DOCENTE

Les envío estas palabras dichas por el Papa a los profesores y que me ha enviado un compañero.

Seamos o no creyentes, no tiene desperdicio y puede ayudar nos a todos. Creo que vienen bien para estos días de navidad. Espero que les guste.

"El Sol no se apaga durante la noche, se nos oculta por un tiempo por encontrarnos «al otro lado», pero no deja de dar su luz y su calor. El docente es como el Sol. Muchos no ven su trabajo constante,  porque sus miras están en otras cosas, pero no deja de irradiar luz y calor a los educandos, aunque únicamente sabrán apreciarlo aquellos que se dignen «girarse» hacia su influjo.

Yo les invito a ustedes, profesores, a no perder los ánimos ante las dificultades y contrariedades, ante la incomprensión, la oposición, la desconsideración, la indiferencia o el rechazo de sus educandos, de sus familias y hasta de las mismas autoridades encargadas de la administración educativa. La educación es el mejor servicio que se puede prestar a la sociedad, pues es la base de toda transformación de progreso humano, tanto personal como comunitario. Este sacrificado servicio pasa desapercibido para muchos. Probablemente, ustedes no podrán ver el fruto de su labor cuando éste aparezca, pero estoy convencido de que gran parte de sus alumnos valorarán y agradecerán algún día lo sembrado ahora. No confundan nunca el éxito con la eficacia. En la vida no siempre lo eficaz es exitoso y viceversa. Tengan paciencia, mejor, esperanza. No olviden que la clave de toda obra buena está en la perseverancia y en ser conscientes del valor del trabajo bien hecho, independientemente de sus resultados inmediatos. Sean fuertes y valientes, tengan fe en ustedes y en lo que hacen.

Que Dios les bendiga y bendiga su abnegada labor diaria, la mayoría de las veces oculta, silenciosa e inapreciada, pero siempre eficaz y valiosa" (Papa Francisco)
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domingo, 4 de diciembre de 2016

¿Eres lo que piensas? Cuidado con tus creencias. El Mito de la Caverna

El mito de la Caverna se trata de una explicación metafórica del filósofo griego Platón al principio del VII libro de la República, sobre la situación en que se encuentra el ser humano respecto del conocimiento. En ella, Platón explica su teoría de cómo podemos captar la existencia de los dos mundos: el mundo sensible (conocido a través de los sentidos) y el mundo inteligible (sólo alcanzable mediante el uso exclusivo de la razón).



Platón describió en su alegoría de la caverna un espacio cavernoso, en el cual se encuentran un grupo de hombres, que desde su nacimiento se encuentran atados de piernas y cuello, en el interior de una oscura caverna. Prisioneros, únicamente pueden mirar hacia la pared del fondo de la caverna, de manera que tienen que mirar siempre adelante debido a las ataduras sin poder nunca girar la cabeza. La única luz que ilumina la gruta procede de una hoguera, encendida detrás de ellos que proyecta en la pared las sombras de lo que ocurre en el exterior.

Justo detrás de ellos, se encuentra un muro con un pasillo y, seguidamente y por orden de cercanía respecto de los hombres, una hoguera y la entrada de la cueva que da al exterior. Por el pasillo del muro circulan hombres portando todo tipo de objetos cuyas sombras, gracias a la iluminación de la hoguera, se proyectan en la pared que los prisioneros pueden ver.

Dado que los prisioneros nunca han salido de la cueva, creen que la realidad es todo aquello que ven proyectado sobre la pared. Así  consideran como verdad las sombras de los objetos. Dentro de la cueva, se escuchan también los ecos de los sonidos que proceden del exterior. Sin embargo, los prisioneros, superados por su ignorancia, creen que son las sombras las que hablan.

Debido a las circunstancias de su prisión se hallan condenados a tomar únicamente por ciertas todas y cada una de las sombras proyectadas ya que no pueden conocer nada de lo que acontece a sus espaldas.



Los prisioneros, con las cabezas inmóviles, no han visto nada más que las sombras proyectadas por el fuego al fondo de la caverna y llegan a creer, faltos de una educación diferente, que aquello que ven no son sombras, sino objetos reales, la misma realidad. Los encadenados no pueden considerar otra cosa verdadera que las sombras de los objetos  y toman por verdaderas todas y cada una de las cosas falsas.

Para Platón, éste es el primer grado de conocimiento de los seres humanos, el más banal, que es el que proporcionan los sentidos. Los que permanecen en  este estado de ignorancia viven en un ‘mundo sensible.

Continúa la narración contando lo que ocurriría si uno de estos prisioneros consigue liberarse de las cadenas que lo mantienen atado a la caverna. Al salir al mundo exterior, ve la luz del sol y los objetos reales, contemplando, de este modo, una nueva realidad. Aunque en un principio, el hombre se resiste a creer que hasta entonces ha vivido engañado, con el tiempo consigue darse cuenta de que lo que ahora ve es la auténtica realidad.

La luz del sol representa así el conocimiento verdadero, el que Platón denomina mundo inteligible. Para el autor griego, quienes consiguen librarse de las cadenas son los filósofos, aquellas personas que han conocido la idea de Bien y con su virtuosismo han demostrado ser aptas para gobernar el Estado.

Cuenta el mito de la caverna que una vez que el hombre ha conseguido elevar su conocimiento por encima de lo sensible, teme volver al interior de la caverna y que el resto de prisioneros lo tomen por loco, pues en el interior de la caverna los ignorantes pasan el día entre disputas por lo que ven en las sombras.

La alegoría acaba al hacer entrar al prisionero liberado, volviendo a la obscura caverna para comunicar su descubrimiento y “liberar" a sus antiguos compañeros de cadenas, lo que haría que éstos se rieran de él, diciendo que sus ojos se han estropeado al verse ahora cegado por el paso de la claridad del Sol a la oscuridad de la cueva

Cuando este prisionero intenta desatar y hacer subir a sus antiguos compañeros hacia la luz, Platón nos dice que éstos son capaces de matarlo y que efectivamente lo harán cuando tengan la oportunidad, con lo que se entrevé una alusión al esfuerzo de Sócrates por ayudar a los hombres a llegar a la verdad y a su fracaso al ser condenado a muerte.

Para Platón, la enseñanza filosófica es el camino de aprendizaje para alcanzar la liberación del alma. Una vez conocido el mundo ininteligible, Platón reconoce que es difícil mantener el interés por las cosas humanas. Sin embargo, es deber del filósofo encargarse de las tareas de gobierno y velar por que todas las clases sociales contribuyan, en mayor o menor medida, a la consolidación del Estado.


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Pregunta:

1. El show de Truman analiza por un lado la existencia de un mundo ficticio y por otro lado, el papel que adoptan las personas en la sociedad actual, en la que a veces tienen un papel de observadores, espectadores desde el sofá. 
¡Vivimos la vida o la vemos pasar ante nuestros ojos!
En esta actividad se te pide: Establecer similitudes entre el mito de la caverna y la película “El show de Truman”.



2. Creencias Limitantes. La indefensión graba en nuestra mente: No puedo, no puedo y nunca podré. ¿Estamos encadenados a nuestras creencias limitantes? ¿Nuestras creencias condicionan nuestras percepciones en la vida? ¿Crees que nuestras creencias influyen en la manera de manifestarnos?


¿Conoces el cuento "El elefante encadenado de JORGE BUCAY?
Hacer click aquí para oírlo.

3. ¿Piensas que nuestros gobernantes construyen una sociedad con personas inteligentes y activas o por el contrario, con personas sumisas, pasivas y sin capacidad de pensar y razonar?
¿Cómo crees que nuestros gobernantes desempeñan su responsabilidad pública?

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