miércoles, 13 de noviembre de 2019

8 errores de comunicación no verbal en una entrevista de trabajo



Tu mirada, tu sonrisa, tu forma de dar la mano al entrar, tu postura al sentarte, tus gestos, tu voz y tu imagen son elementos de la comunicación no verbal que debes cuidar en una entrevista de trabajo. Recuerda que debes cuidar tus emociones ya que se reflejan en tu comunicación gestual.

No muestres inseguridad ni respondas mal a las preguntas que te hagan. No des la mano débilmente ni permanezcas con los brazos cruzados o gesticulando demasiado con los brazos. Cuida estos aspectos en la comunicación no verbal porque dicen mucho de tí.

viernes, 8 de noviembre de 2019

7 motivos para estar en las redes sociales si estás en búsqueda activa de empleo


Hoy vas a descubrir 7 motivos para estar en las redes sociales si estás en búsqueda activa de empleo.
Las redes sociales se han consolidado como un apoyo fundamental para la atracción y la búsqueda de talento y una fuente de información sobre la persona a la que se va a contratar.

1. Estar en las RRSS es totalmente gratis, por lo tanto es una buena inversión. Genera contenido de valor, compártelo y cuida tu red de contactos.
Gestiona tu marca personal de forma estratégica.

2. Las redes te muestran al mundo, por ello debes cuidar tanto tu perfil profesional como el personal para no dar una imagen equivocada.


Las redes sociales brindan a las empresas la oportunidad de cotillear en las facetas más personales de tu vida discretamente y con gran facilidad.

Muchas empresa en España miran las redes sociales antes de contratar a una persona.

3. Puedes mantener tu CV digital siempre actualizado, constantemente disponible vía internet, listo para ser enviado o consultado por cualquier empresa.

Una buena o mala utilización de tu perfil público puede marcar la diferencia.

4. Con las Redes Sociales puedes relacionarte con empresas o responsables de selección. Cuantas más puertas toques, más opciones tendrás de encontrar empleo. Además, algunos empleos solo se difunden por las redes sociales. ¡Aprovecha y encuentra el tuyo!


Recuerda que las empresas pueden estar mirando tu perfil ahora mismo. Las empresas están pendiente de tu huella digital.

5. Amplifica tu búsqueda. Las redes te ayudan a llegar más lejos sin invertir tanto tiempo ni dinero. Además, lo puedes compaginar con el resto de gestiones que realices. Las redes siempre suman.


Linkedin, Facebook, Instagram y Twitter son las mejor valoradas. Internet pone a tu disposición un escenario de oportunidades de empleo.

6. Estar cuenta. No estar en las Redes Sociales es como no existir, es renegar del ámbito digital, de las nuevas tecnologías y por tanto simboliza no estar al día ni adaptarse a las nuevas épocas.

Una persona activa en redes sociales tiene más oportunidades laborales que una inactiva.

7. Si buscas tu nombre en internet aparecerá toda la información pública que estás mostrando al mundo, por ello hay que controlar las opiniones y publicaciones que realices.
Las empresas rechazan a una persona por su mala “reputación online”.

Para encontrar empleo hay que estar en las RRSS, pero hay que cuidar las formas

martes, 5 de noviembre de 2019

Cuestionario de Comunicación


Es el medio utilizado para la transmisión de la información. Seleccione una:

El emisor.
El canal.
La codificación.
El mensaje.

Es la persona o entidad que tiene la necesidad o el deseo de transmitir una información a una o varias personas: Señalar la correcta:
La codificación.
El mensaje.
El canal.
El emisor.

Es la información, ideas, sentimientos… que se quiere transmitir: Seleccione una:

El emisor.
La codificación.
El canal.
El mensaje.

Consiste en la traducción de la información a un lenguaje (conjunto de signos o símbolos). Seleccione una:

El emisor.
El canal.
La codificación.
El mensaje.

Es la persona o entidad que recibe el mensaje. Seleccione una:

La retroalimentación.
El receptor.
El ruido.
La decodificación.

Al hablar de la mirada como comunicación no verbal… Seleccione una:

Cuando se mira al interlocutor indica atención o relación afectiva.
Si al escuchar no se mira indica desatención o desinterés.
Mirar de lado indica desconfianza, duda o sorpresa.
Todas las anteriores son correctas.

Al hablar de la postura como comunicación no verbal, señala la correcta:

Cuando se cruzan brazos o piernas se indica confianza en el otro.
Imitar las posturas del otro indica desacuerdo con lo que se dice o expresa.
El cambio frecuente de postura implica relajación.
Inclinar el cuerpo desde la cintura hacia delante indica interés.

La comunicación ascendente tiene como objetivo. Seleccione una:

Comunicación de autoridad.
Comunicación lateral.
Comunicación hacia los superiores para que conozcan las ideas o quejas de sus subordinados.
Ninguna de las anteriores es correcta.

El rumor es una comunicación…. Seleccione una:

Comunicación ascendente.
Comunicación informal.
Comunicación descendente.
Ninguna de las anteriores.

Es un resumen o una constancia por escrito de lo que se ha tratado en una reunión. Seleccione una:

Convocatorias.
Informes.
Actas.
Buzones de sugerencias o reclamaciones.


Si quieres tener mayor información sobre LAS ACTAS. Hacer click aquí.


Es el llamamiento a una reunión a todos los que deben asistir a la misma. Seleccione una:

Informes.
Convocatorias.
Buzones de sugerencias o reclamaciones.
Actas.

Cuando hablamos de barreras comunicativas se refiere a… Seleccione una:

Barreras Físicas.
Barreras Fisiológicas.
Barreras Psicológicas.
Barreras Semántica.
Todas las repuestas son correctas.


domingo, 3 de noviembre de 2019

Empleabilidad en la búsqueda de cualificación profesional

Podemos definir la empleabilidad como la actitud para encontrar o mejorar un empleo, dependiendo de tu formación inicial y de las competencias personales y profesionales adquiridas dentro de un mercado laboral altamente competitivo y en continuo cambio.



La capacidad de empleabilidad de una persona es el fruto de unas características de comportamiento que combinan elementos racionales, como la agilidad mental y los conocimientos, y
elementos de naturaleza emocional, como la actitud flexible, la capacidad de relación o la inteligencia emocional.

La vida laboral para que pueda desarrollarse sin incertidumbres, precisa ser realimentada constantemente con nuevos conocimientos y especializaciones. Cada vez es más necesario aprender a combinar competencias diversas y no aferrarse a una profesión para toda la vida. 

No sólo la población trabajadora tiene que reflexionar sobre su empleabilidad. Es la parte empresarial quien debe apostar y contribuir a fortalecer en la empresa una serie de valores como: aumentar las oportunidades de promoción interna, incremento de la satisfacción como autoestima y reconocimiento; facilitar aprendizajes; generar una política retributiva equitativa y mejorar el ambiente laboral. 

La incorporación al mercado laboral es una cuestión prioritaria en nuestra sociedad. Así les resultará más fácil encontrar un empleo a aquellos que construyen una nueva mentalidad centrada en el fomento de sus propias capacidades mediante un aprendizaje permanente. Para ello, la formación y el desarrollo racional y emocional de la persona se convierten así en las claves para la conquista de la empleabilidad. 




En los próximos años, el desarrollo amplio del Catálogo de Cualificaciones a través del Instituto de Cualificaciones Profesionales podrá validar y reconocer un saber (conocimientos teóricos) y un saber hacer (experiencia laboral). Esta nueva metodología de cualificación se podrá convertir en el verdadero instrumento de racionalización del complejo mapa de oferta formativa. 




Por todo ello, recomendamos que antes de elegir una formación inicial conviene informarse sobre sus posibles salidas profesionales y la elaboración del circuito o itinerario formativo que debe permitir una mayor adquisición de conocimientos y competencias laborales. No te olvides de que tú serás el responsable de construir tu propia infraestructura formativa. Este proceso exige el establecimiento de un canal de comunicación fiable para informar. 

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¿Qué es una cualificación profesional? Seleccione una:


Es el conjunto de estudios que hacen falta para desempeñar un puesto de trabajo.
Es el conjunto de competencias profesionales que dan respuesta a ocupaciones y puestos de trabajo.
Es el estudio del mercado de trabajo que hace el INCUAL.
Es una nueva manera de llamar a las asignaturas.
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La aplicación de todo este proceso de construcción en tu empleabilidad exige un programa de gestión de la competencia que conlleva una serie de ventajas:


n Desarrollo de competencias y adquisición de nuevos valores como mayor autoestima, independencia, capacidad integradora, curiosidad intelectual y tenacidad.
n Visión objetiva de la evolución profesional.
n Autogestión de la propia trayectoria profesional.
n Posibilidad de identificar opciones de futuro en la empresa o fuera de ella.
n Potenciar tu posicionamiento ante el mercado laboral.

El aprendizaje resulta más eficaz cuando las personas dirigen su propio programa de formación y empleo, ya que lo adaptan a sus circunstancias, necesidades y motivaciones. En todo caso, para fortalecer nuestras competencias debemos centrarnos en objetivos fácilmente manejables y claros para prevenir los tropiezos, y que estos nunca supongan un fracaso. 

En este proceso de la empleabilidad intervienen tres factores:

-La oportunidad y posibilidad de estar en el lugar y en el momento adecuado para acceder a un puesto de trabajo.
-La concurrencia, marcada por el número de personas que buscan un empleo.
-La competencia o capacidad de cada persona de desempeñar un puesto de trabajo.


La estrategia social en el empleo

Los Servicios Públicos de Empleo, la Sanidad y la Enseñanza Pública son tres de los puntos que integran el conjunto de políticas que componen el Estado de Bienestar y que define a una sociedad democrática.

En este sentido, es necesario desarrollar el compromiso de igualdad de oportunidades y la lucha contra las desigualdades sociales frente al empleo, tomándose decisiones en los servicios de intermediación, solo con arreglo al interés público y bajo un criterio de objetividad. Este es el razonamiento más firme que justifica la puesta en marcha de un servicio público.



Todo proceso de inserción laboral debe estar abierto al desarrollo personal y crecimiento profesional de toda persona para impulsar la mejora de la sociedad en la que vive; que pueda contribuir a conseguir un modelo de desarrollo solidario y que no pierda de vista la importancia del factor humano.


Por esta razón, se debe planificar la organización y las estrategias necesarias para lograr los objetivos que se han marcado, posicionarnos activamente en la sociedad, contribuir con propuestas integradoras, defender un modelo de desarrollo adecuado y sostenible desde todos los ámbitos de empleabilidad.

Por ello, se deben ampliar los esfuerzos orientados hacia la formación profesional y responder a las necesidades de las empresas, fomentando el acceso al mundo laboral y aumentando así las posibilidades de colocación y acercamiento de las personas desempleadas con el tejido productivo.




Aunque las dificultades para crear empleo y la existencia de un paro elevado son problemas comunes a todos los países de Europa, es importante aplicar posibles actuaciones que puedan ayudar. Si bien es verdad que no existe una solución milagrosa, resulta importante destacar la necesidad de servicios de orientación que faciliten la información del mundo laboral, fomente las habilidades y competencias de la persona, incluidas las emocionales, y facilite la igualdad de condiciones para enfrentarse a un puesto de trabajo. Para ello, es vital la instalación de un servicio de prevención del desempleo dirigido a aquellos jóvenes que abandonan el sistema educativo sin una formación determinada, y a quienes cursan estudios en los programas de formación básicos. Por esta razón, la labor de información y orientación profesional permitirá abrir las posibilidades a otros diseños formativos y contribuirá a que abandonen hábitos que siempre supondrán un coste personal, social y también económico.


Por esta razón, el reto de la Administración Pública dirigido a colectivos desfavorecidos es máxime, sobre todo por los resultados que conlleva la instalación definitiva de fórmulas que garanticen un proceso integral y permanente hacia la persona.

La realidad del mundo laboral supone la alternancia de periodos de empleo con periodos de desempleo que no pueden dramatizarse, sino utilizarlos para aumentar la empleabilidad y cualificación profesional necesaria de la persona para enfrentarse con éxito al mercado productivo.

Desde aquí, debemos exigir como un derecho que reconoce nuestra Constitución, no sólo la formación personal y profesional, sino también la promoción laboral, que permita su incorporación en el mundo de la empresa. La Ley de FP considera el Sistema de Información y Orientación Laboral como un derecho que permita a los ciudadanos disponer, en todas las etapas de su vida, de instrumentos necesarios para afrontar la competitividad del tejido productivo.



El impacto del paro repercute en nuestra sociedad. Por ello, debemos realizar un esfuerzo para orientar y vincular los centros educativos y la Universidad con el mundo laboral, donde los jóvenes dispondrán de una información económico-profesional donde sentar las bases de su futuro itinerario formativo en el ámbito laboral.


Una de las claves está en mantener una línea de conducta transparente en la sociedad y desarrollar reglas aceptadas y consensuadas, aplicando líneas de coordinación que faciliten la participación de las Organizaciones Empresariales y Sindicales como condición necesaria para abrirse al entorno económico y social.


¿Qué titulación de formación profesional acredita en el ámbito educativo? Señalar la correcta:

Certificado de Profesionalidad.
Diploma de asistencia.
Certificado de aprovechamiento.
Título de FP.

La Sociedad del Bienestar obliga a rediseñar el papel del Estado, suscitando reformas estructurales que incidirán de manera directa en las conquistas sociales. Estas reformas se deben hacer en un clima que tienda a mejorar la administración de los bienes públicos, que conceda al Estado un papel en la economía social como garante del acceso de todas las personas al empleo. Además, permitirá asegurar que las economías familiares tengan cubierta el resto de sus necesidades.


Con la constitución de una política integradora de formación, orientación e intermediación se pretende cumplir una necesidad social que le posibilite salir, a un amplio sector de la población, de la situación de desempleo en la que se encuentra, beneficiando a un colectivo desprotegido y desfavorecido en la búsqueda de un trabajo.

El mercado laboral se convierte en el medidor de la eficiencia de cualquier experiencia y representa la última instancia socializadora por la que atraviesa la persona. Sin embargo, la aspiración de incorporarse al mundo del trabajo de colectivos desfavorecidos tropieza en muchas ocasiones con el déficit importante en cuanto a los recursos existentes a nivel formativo y social, además de la ausencia de cualificación profesional adecuada para poder incorporarse a un empleo. Todo ello, se agrava al convertirse en un condicionante para su integración social.


La fuente de datos de empleo más importante que se elabora en España es... Señalar la correcta:

Las estadísticas del INEM.
La Encuesta de Estudios Sociolaborales.
Las estadísticas de la Seguridad Social.
La Encuesta de Población Activa (EPA).

Sociedad del Conocimiento

En una economía transformada en un sistema de producción flexible y basado en el conocimiento, la implicación de las personas en la formación y orientación a lo largo de la vida se convierte en más importante y compleja que en el pasado. Por ello, en este contexto laboral más inestable, flexible y caracterizado por la precariedad laboral, la función inversora de las personas en formación y orientación profesional es más necesaria. 

El sistema productivo requiere hoy de personas con capacitaciones profesionales más complejas, mayor adaptabilidad y capacidades con componentes de saber crecientes



Las velocidades de las necesidades productivas son bastante mayores que las de la programación académica. Las TIC y la rápida transformación del entorno exige a la formación ser el instrumento estratégico que puede facilitar la adaptación de las personas a esta nueva situación.


La formación profesional tiene que dar respuesta a la capacidad de aprendizaje teniendo en cuenta las nuevas tecnologías, la adaptabilidad y movilidad y el mejor desarrollo de las competencias articulando formación y experiencia, no sustituyendo una por otra.

Una asignatura pendiente en la programación de formación y orientación profesional es la caracterización del factor humano como elemento estratégico de las organizaciones y superar el antiguo modelo taylorista caracterizado por la rigidez de estructuras cerradas e inmóviles.

Se habla de la adquisición de saberes (saber ser, estar y hacer) y surge uno nuevo: El saber a desaprender, cuestión que afecta mucho más en las profesiones emergentes. De este modo, aparece el nuevo aprendizaje: Aprender a desaprender. La vida laboral para que pueda desarrollarse sin incertidumbres, precisa ser realimentada constantemente con nuevos conocimientos.

En este sentido, el aprendizaje se convierte en un elemento de vital importancia en la sociedad del conocimiento. Si hoy la formación adquiere un nuevo significado es a causa de los rápidos procesos de cambio que afectan de manera generalizada a las sociedades desarrolladas. La adaptación de la población a estos cambios se convierte en una nueva necesidad social de primer orden.



En torno a la comunidad del aprendizaje, hay un consenso entre los actores sociales sobre el papel de la formación y la orientación profesional como uno de los elementos clave que puede facilitar la adaptación de las personas en la transformación de su entorno.

Contexto Socio Laboral

El entorno laboral flexible se caracteriza por la precariedad y una creciente inestabilidad en la ocupación: las personas modifican las situaciones laborales más frecuentemente que en el pasado y, debido a estos cambios, deben adquirir nuevas competencias profesionales, más educación y formación.

En el panorama actual se hace necesario incluir una educación y formación profesional que posibilite la adaptación de las personas a los distintos campos profesionales y una orientación para que éstas puedan elegir entre aquellos itinerarios de aprendizaje que permitan adaptar sus competencias personales y profesionales a las exigencias de los distintos puestos de trabajo.



La sociedad y los mercados laborales son conducidos por cambios sociales y derivados de la introducción de nuevas tecnologías.
Nos ha tocado vivir el fin de la Era Industrial y el inicio de la Era del Conocimiento.

Estos cambios afectan a los procesos de producción y a los mercados laborales, demandando una mayor cualificación en las personas. Este hecho, junto con la crisis financiera, ha producido mayor precariedad laboral, inseguridad, incertidumbre y desorientación en la vida.

Ante este escenario lleno de incertidumbre es vital acercar a las personas un servicio de orientación profesional, caracterizado por la asertividad y la empatía.

Dentro de este marco económico mundial y globalizado, habrá de conducir a mayores cuotas de bienestar social, pero para ello es necesario que exista una óptima adecuación y transparencia de los sistemas de Formación Profesional, Cualificación y Ocupaciones en la sociedad productiva.




Se aconseja a las personas que se preparen para una vida profesional flexible y con cambios frecuentes, que estén preparados para readaptarse permanentemente a través de la educación y el aprendizaje continuo, que estén dispuestos a adoptar una actitud de predisposición para el cambio, que gobiernen su carrera con inteligencia, que se mantengan en una actitud permanente de empleabilidad y que tengan una mente potencialmente abierta para las posibilidades de cambiar de puesto de trabajo, tanto dentro como fuera de la empresa.




Desconocimiento de derechos y deberes
. La precariedad del mercado de trabajo es tal que, al desconocimiento de los derechos, se tiene que añadir el miedo a reclamarlos, aunque se conozcan. La actitud pasiva de buena parte de las personas trabajadoras en la lucha por mejorar las condiciones de ocupación, reflejo de un contexto social que penaliza la participación, resulta ser causa y efecto de un mercado de trabajo cada vez más flexibilizado y más impersonal, un mercado de trabajo donde los agentes sociales perciben en menor medida la presión social de quien sufre estas condiciones.

Temporalidad / riesgos laborales: La temporalidad es perjudicial porque genera inestabilidad sociolaboral, dificulta la emancipación, causa siniestralidad laboral, no sólo como accidentes sino también como enfermedades, provoca rotación entre puestos de trabajo, pesimismo, falta de motivación, infravaloración, falta de ilusión por el trabajo, acoso moral, etc. La contratación indefinida, tal como está regulada en la actualidad, no garantiza una seguridad a causa de los bajos costes de indemnización por despido.

Miedo al cambio en el entorno laboral

El cambio es el fiel reflejo de una amenaza, nunca se ve como una oportunidad. Por ello, el miedo a cambiar tiene unas raíces psicosociales debido al desconocimiento, temor y al cambio de rutina, entre otros factores.

Uno de los síntomas de esta resistencia al cambio es el miedo a hacer las cosas de otra manera, prevaleciendo la rutina. Por el contrario, no se tiene miedo manteniendo una visión abierta a nuevas iniciativas.

De todas formas, el comportamiento del miedo al cambio genera un hábito. Plantear cómo podemos ayudar a cambiar estos hábitos podrían venir al provocar situaciones concretas que tengan que ver con el día a día real. Estas provocaciones se hacen de tal manera que ellos mismos descubran su esquema mental ante la situación.



Lo cierto es que el cambio requiere una labor de día a día. Y lo importante es la mentalidad de mejorar continuamente. Eso es lo que hace que una persona vaya hacia adelante, y como consecuencia, la organización a la que pertenece.


El trabajador y trabajadora dentro de su mundo laboral, debe entender que es necesario disponer de una mayor cualificación y que sea versátil, es decir, que acceda a diferentes cualificaciones a lo largo de su vida profesional. Tendrán mejores posibilidades aquellos que construyen una nueva mentalidad centrada en el fomento de sus propias capacidades mediante una actualización permanente. De esta forma, la formación y el desarrollo racional y emocional de la persona se convierten así en las claves para la conquista de la empleabilidad.

La aplicación de todo este proceso de construcción exige un programa de gestión de la competencia que conlleve:

-desarrollo de competencias y adquisición de nuevos valores como mayor autoestima, independencia, capacidad integradora, curiosidad intelectual y tenacidad.
-posibilidad de identificar opciones de futuro en la empresa o fuera de ella.
-potenciar tu posicionamiento ante el mercado laboral.

La formación profesional debe estar centrada en la empresa y su programación didáctica debe apoyarse en la realidad de la vida de la empresa. Ello, contribuye a alinear las competencias profesionales y claves con las necesidades empresariales, generando mayor competitividad y un clima organizacional favorable para el crecimiento y desarrollo de la persona.

Se contribuiría de manera positiva a desarrollar un mejor perfil profesional y puede potenciar la autoestima de aquellos que, en otra situación, han fracasado en su planificación educativa.

El sistema de Cualificación Profesional



La persona, ante los peligros de deslocalización, traslado a puestos de menor remuneración o la amenaza de paro, únicamente, ve fantasmas presentes. La población trabajadora de hoy, como el de ayer, tiene miedo, y lo tiene ante el despido. Esto tiende a crear situaciones de individualismo, de ausencia de apoyo comunitario y de desvinculación del grupo. La población trabajadora ya no cuenta con una visión a largo plazo de su permanencia en la empresa ni con un futuro estable. Se trata de mitos que se derrumban poco a poco, pero que si eran vigentes en los países industrializados hasta hace pocos años, hoy han dejado de serlo. La inestabilidad parece regir el presente. La incertidumbre parece ser la única certidumbre.

Desde el punto de vista sociológico, observamos la educación sin el motor de la igualdad de oportunidades y que posibilita la exclusión de las personas no formadas. Un ejemplo, es la prueba de acceso obligatoria que debe realizar todas aquellas personas que no disponen de los estudios de ESO para cursar el Ciclo Formativo de Grado Medio o de Bachiller para acceder a los de Grado Superior.

Estas barreras para dificultar la promoción hacia la formación profesional generan barreras en el aprendizaje a lo largo de la vida dentro de la sociedad del conocimiento.

Por ello es tan importante el reconocimiento de las cualificaciones y competencias profesionales, de manera transparente y reflejada en unidades de competencia asociadas a títulos de Formación Profesional.

Se considera la competencia como el conjunto de conocimientos y capacidades que permiten el ejercicio de la actividad profesional conforme a las exigencias de la producción y el empleo.

Los datos de la Encuesta de población activa en España, indican que la mayoría de las personas no cuenta con una acreditación reconocida de su cualificación profesional. Es un aprendizaje no formal, impartido en décadas anteriores en formación profesional ocupacional y continua, cuya falta de reconocimiento, en especial en colectivos como mujeres, personas inmigrantes, población trabajadora desempleada, provoca situaciones de deficiente transición en el mercado laboral y el consiguiente riesgo de exclusión social. Sin embargo, otros países de la U.E. presentan un mayor recorrido dentro del Marco Europeo de las Cualificaciones y el Aprendizaje a lo largo de la vida.

Si bien se ha creado el Sistema Nacional de Cualificaciones y Formación Profesional, establecido por la Ley Orgánica 5/ 2002, de 19 de junio, de las Cualificaciones y de la Formación Profesional (LOCyFP), su camino ha resultado lento. Como saben, en él se define el Sistema como el conjunto de instrumentos y acciones necesarios para promover y desarrollar la integración de las ofertas de la formación profesional, a través del Catálogo Nacional de Cualificaciones Profesionales, así como la evaluación y acreditación de las correspondientes competencias profesionales, de forma que se favorezca el desarrollo profesional y social de las personas y se cubran las necesidades del sistema productivo.




El aprendizaje a lo largo de la vida surge como necesidad de la sociedad productiva, ya que una de las características que ésta posee es la continua aparición de cambios de tipo tecnológico y organizacional. Además, la intervención de los procesos formativos se produce en un mundo laboral con elevadas tasas de inestabilidad, inseguridad, paro y descualificación profesional.


Si las personas elegimos una formación y no otra es porque la educación no tiene sólo un valor instrumental sino también un valor simbólico: bueno-malo, oficial-no oficial, etc. Y ese valor simbólico se lo damos porque la educación no es un simple objeto, sino que al apropiarnos de él lo hacemos nuestro: la educación es un símbolo de estatus, define nuestra personalidad, nuestra Identidad Social y más en una cultura como la nuestra donde la apropiación (propiedad) sería el valor primero que permite la autorrealización mediante el consumo.

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¿Qué es una cualificación profesional? Seleccione una:

Es el conjunto de estudios que hacen falta para desempeñar un puesto de trabajo.
Es el conjunto de competencias profesionales que dan respuesta a ocupaciones y puestos de trabajo.
Es el estudio del mercado de trabajo que hace el INCUAL.
Es una nueva manera de llamar a las asignaturas.

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Por esta razón, la U.E. impulsa los sistemas de acreditación para que la cualificación tenga significación social y el mismo valor en toda Europa dentro del Marco Europeo de Cualificaciones.




En España, hay tres datos sobre la situación de nuestro mercado de trabajo que nos hace especialmente sensibles a la hora de hablar de la formación profesional como medida de inserción, y más aún después de los recursos invertidos en formación para la población desempleada y ocupada. 

Tenemos las tasas de actividad más bajas de la Unión Europea, y especialmente en mujeres. Nuestra tasa de paro es de las mayores en la U.E. Y, por último, disponemos de una alta tasa de temporalidad.

La adaptación de los sistemas de educación, formación y orientación profesional en relación a las cualificaciones exige:

-Una mejor definición de las necesidades profesionales y personales, así como de las competencias clave y la anticipación de las necesidades futuras en materia de cualificaciones.
-La ampliación de la oferta de herramientas de educación, formación y orientación profesional; la creación de marcos destinados a favorecer la transparencia de las cualificaciones, su reconocimiento efectivo y la convalidación de la educación no formal e informal (Marco Europeo de Cualificaciones).
-La garantía de calidad de los sistemas de educación, formación y orientación profesional centrando su objetivo en la persona y especialmente en la dimensión emocional y, no tanto en las inflexibilidades ministeriales ancladas desde siglos pasados.

Sistema Integrado de Información y Orientación Profesional (Antecedentes)

Mediante el Acuerdo del Consejo de Ministros de 5 de marzo de 1993 (BOE de 10/03/1993) se aprobó el Primer Programa Nacional de Formación Profesional, cuyo objetivo fundamental era la renovación de las ofertas de FP que cristalizó en un catálogo de títulos y en un repertorio nacional de certificados de profesionalidad. El citado primer programa preveía ya la necesidad de impulsar la creación de un Sistema Nacional de Cualificaciones.

En diciembre de 1996 se firmó el Acuerdo de Bases sobre Políticas de Formación Profesional (antesala del segundo Programa Nacional de FP). En él se reconocían, por primera vez, tres subsistemas de formación profesional que debían actuar de una forma coordinada y global: Formación Profesional Reglada, Formación Profesional Ocupacional y Formación Profesional Continua.

Antes de la ley 5/2002 se proponía integrar en lugar de excluir. Sin embargo, el avance en la integración es lento. La integralidad debe empezar por asumir la responsabilidad de nuestra conciencia en la atención a las personas. Es decir, centrar la diana en las personas objeto de atención y minimizar el papel de las administraciones, quitar el personaje técnico de la administración y sustituirlo por el SER. Entonces, el sistema se integra sólo.

El 13 de marzo de 1998 se aprobó el Segundo Programa Nacional de Formación Profesional, para el periodo 1998-2002, que definía las directrices básicas que habían de conducir a un sistema integrado de las distintas ofertas de formación profesional preexistentes: inicial o específica, ocupacional y continua. En esta misma línea, se revisaron los acuerdos de Formación Continua y los planes anuales de acción para el empleo.

Otra consecuencia del Segundo Programa de Formación Profesional fue la creación en 1999 del Instituto Nacional de las Cualificaciones (INCUAL), con la misión de proponer el establecimiento y la gestión del Sistema Nacional de Cualificaciones y Formación Profesional (SNCFP) y definir, elaborar y mantener actualizado el Catálogo Nacional de Cualificaciones.




La Ley Orgánica 5/2002, de 19 de junio, de las Cualificaciones y la Formación Profesional
otorga rango legal a las principales previsiones del Segundo Programa Nacional de Formación Profesional, crea el Sistema Nacional de Cualificaciones y Formación Profesional, y establece el marco legal para el desarrollo de todos sus instrumentos.


La Formación y Orientación Profesional a lo largo de la vida

La sociedad del conocimiento juega un papel clave en nuestras vidas y en la actividad económica. Las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) por sí solas no habrían conseguido el impacto suficiente en la sociedad sin la capacidad de aprendizaje de gran parte de la población, tal como se da hoy en los países más avanzados del planeta. En caso contrario, las TIC habrían quedado reducidas a unos espacios cerrados y elitistas generando un sector de las nuevas tecnologías, pero no una sociedad del conocimiento.

La segunda mitad del siglo XX puede definirse como la era de la educación y la formación. Es obvio que no serían imaginables ni el grado de bienestar ni el mismo funcionamiento de las sociedades complejas desarrolladas sin los niveles de educación conseguidos. Hoy nuestras sociedades pueden caracterizarse como “sociedades educadas” y la formación está pasando a ser una actividad importante en la población. Los cambios en el siglo XXI no hacen más que acentuar la necesidad de la formación y orientación profesional, no sólo como elemento de progreso social y económico, sino básicamente para no perder el tren de la innovación y el cambio.

Hoy, se enfatiza el reciclaje y la movilización de los conocimientos prácticos para el desarrollo profesional de los individuos en una estrecha relación con las necesidades del sistema productivo.




Si hoy la formación y orientación profesional cobra un nuevo significado es debido a los rápidos procesos de cambio que afectan de forma generalizada a las sociedades desarrolladas. La adaptación de la población a estos cambios se convierte en una nueva necesidad social de primer orden. En torno a este punto existe un acuerdo generalizado sobre el papel de la orientación profesional como uno de los elementos claves que pueden facilitar la adaptación de las personas a la transformación de su entorno.


En una sociedad polarizada socialmente, la población sin titulaciones académicas sufre importantes desigualdades en el acceso a las oportunidades laborales y sociales, que se convierten fácilmente en fuente de exclusión.

El alto índice de fracaso escolar, que se mantiene actualmente produce una de las restricciones importantes al desarrollo de la sociedad del conocimiento en el futuro, constituyendo además una fuente de exclusión más dura, si cabe, que la económica: la exclusión cultural, la exclusión del conocimiento. Convendría prestar mayor atención a este problema.



La fuente de datos de empleo más importante que se elabora en España es... Señalar la correcta:

Las estadísticas del INEM.
La Encuesta de Estudios Sociolaborales.
Las estadísticas de la Seguridad Social.
La Encuesta de Población Activa (EPA).


La formación profesional, un instrumento estratégico

La Formación Profesional tiene dos dimensiones: la cualificación de la población que repercute en la competitividad de las empresas y la integración social de colectivos vulnerables que necesitan de su segunda oportunidad.




En una economía transformada en un sistema de producción flexible y basado en el conocimiento, la función inversora de las personas en la educación y formación a lo largo de la vida se convierte en más importante y compleja que en el pasado.


Si las personas elegimos una formación y no otra es porque la educación no tiene sólo un valor instrumental sino también un símbolo de estatus, que define nuestro apego a una Identidad Social.

El aprendizaje es cada vez más importante en la búsqueda de empleo y dentro de la empresa. Y también, en el crecimiento personal y desarrollo profesional.

El sistema productivo requiere hoy de profesionales con capacidades más complejas y mayor adaptabilidad a puestos diferentes, y capacidades con componentes de saber crecientes.

Se habla de la adquisición de saberes (saber ser, estar y hacer) y surge uno nuevo: El saber a desaprender, cuestión que afecta mucho más en las profesiones emergentes.

La vida laboral para que pueda desarrollarse sin incertidumbres, precisa ser realimentada constantemente con nuevos conocimientos. La capacidad de aprender y desarrollar nuevas habilidades de forma permanente por parte de la persona que busca un empleo y de la población trabajadora adquiere cada vez mayor relevancia.

En este sentido, el aprendizaje se convierte en un elemento de vital importancia en la sociedad del conocimiento. Si hoy la formación adquiere un nuevo significado es a causa de los rápidos procesos de cambio que afectan de manera generalizada a las sociedades desarrolladas. La adaptación de la población a estos cambios se convierte en una nueva necesidad social de primer orden porque surgen nuevas tendencias que exigen nuevos conocimientos.




El uso de la formación como política activa ante el desempleo se considera más acertado ante personas con estancia prolongadas en el paro, con programas púbicos de formación y empleo similares a los PFAE o a las anteriores escuelas taller o talleres de empleo que mediante la metodología del saber hacer o aprender haciéndolo, trata en todo momento que la formación que se imparta se adapte en todo momento a las demandas o necesidades del mercado de trabajo.


En la comunidad del aprendizaje, hay un consenso entre los actores sociales sobre el papel de la formación como uno de los elementos clave que puede facilitar la adaptación de las personas en la transformación de su entorno.


Vocación y destino laboral


El problema surge cuando llegamos a los treinta años y nos damos cuenta de que hemos sido completamente manipulados.
En un principio, durante la edad escolar, ¿quién elegía nuestras actividades extraescolares? Hacíamos aquellas que nuestros padres hubiesen querido hacer.  Más adelante, en la etapa académica, ¿quién decidió elegir una carrera universitaria? Quizá fue la proximidad al centro, su afinidad, nuestro entorno (amigos, preferencia de la familia...) o la nota de la selectividad. Y por último, en la trayectoria laboral, ¿trabajas en el puesto que deseas o tienes miedo al cambio por lo que pueda pasar?
Esta situación viene marcada por el riesgo al cambio, la incertidumbre y la velocidad impuesta por una sociedad que vive a un ritmo acelerado.
Sin embargo, olvidamos que hacemos mejor aquello que más nos gusta hacer. El talento se basa en un fundamento vocacional: nos sale mejor aquello que preferimos. Así, escucharnos, conocernos y luchar para vivir haciendo lo que nos gusta más, implica dar lo mejor de nosotros y vivir una vida feliz.
La vocación, esencial en el desarrollo de las personas para mejorar su empleabilidad, requiere un mayor grado de esfuerzo en conocerse a sí mismo y en valentía. La clave está en no ser conformista con lo cómodo en detrimento de nuestro ideal. Esto perjudica la empleabilidad del profesional, ya que se desmotiva y deja de tomar iniciativas. La actitud personal, la motivación, así como la competencia emocional son el principal factor para el desarrollo laboral en las organizaciones.
La línea de la conducta vocacional viene marcada por una serie de reflexiones en este sentido:

-En nuestra sociedad, hay una cierta tendencia a buscar una felicidad en lo externo, en lo ajeno a nosotros mismos, en el consumo y otros aspectos similares, pero lo importante es verdaderamente lo que uno quiere internamente.
-Para tomar una decisión vocacional hay que saber qué es lo que quieres y saber si lo has conseguido.
-Todos tenemos un talento innato para algo en la vida.
-Hacer un esfuerzo por saber cómo vivir desde dentro y descubrir tu talento y motivación.
-No hay que olvidar que disfrutar con lo que uno hace es invertir en uno mismo.
-Pasamos demasiado tiempo trabajando como para no disfrutar con ello.
-A la hora tomar las decisiones, no hay que olvidar cuál es la voz que nos guía y actuar en consecuencia.

Antes de empezar el aprendizaje profesional se tiene en cuenta las afinidades, ilusiones, identificaciones, es decir, la propia química. Y ésta es totalmente diferente a la de cualquier otra persona. La naturaleza es diferente para cada uno, en los mismos términos en que los hijos no tienen nada que ver el uno con el otro.
Se quiere, de manera generalizada, que nuestros hijos realicen unos estudios determinados, y marcados por un mayor valor social, aunque esto signifique no tener en cuenta la intención del joven. Aquí, tenemos una de las causas de frustración con la que seguramente nos sentiremos identificados: ¡por qué no estudié lo que quería!
Difícil respuesta, ya que, en muchos casos, ni desde el ámbito familiar, ni incluso desde el social, ha habido éxito al facilitar ayuda para encauzar los destinos de las personas en el mundo laboral teniendo en cuenta su vocación, identidad e inquietudes.


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